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  • Para los amantes del picante, las guindillas se han convertido en uno de los elementos esenciales de la gastronomía que conocemos hoy por hoy y el más consumido a nivel mundial. Pueden ser uno de los mejores acompañantes en cualquier plato, ya sea un estofado o un cocido, y que mejor que hacerlo con los guindillones de Leiva, un producto recolectado en las huertas de La Rioja.

    Los guindillones de Leiva, variedad Najerano, son cosechados de forma manual para su posterior pelado, el cual, se hace también a mano. Una vez pelado, para potenciar su sabor, se asan en un horno de leña a fuego lento durante unas horas para finalmente, proceder con el envasado.

    El tamaño, puede estar entre los 3-6 cm de diámetro y de largo, entre 15-25 cm. Dependiendo de su punto de maduración, los colores del guindillón pueden variar y oscilarán entre el verdirrojo y el rojo.

    La sensación de picor, que nos produce este tipo de variedad, no es tan potente como el de la guindilla Riojana, pero sí que es más intenso y picante que el del pimiento de Santo Domingo. Hay muchas opiniones al respecto, pero las guindillas pueden ser beneficiosas para nuestra salud gracias a las propiedades que tienen.


    - Nos ayuda a adelgazar. El picante provoca el aumento de la temperatura corporal y hace que el cuerpo necesite más energía, por lo tanto, se queman calorías.

    - Su pungencia (sensación de ardor producido por el picante) hace desaparecer el dolor y tiene carácter antiinflamatorio.

    - Son una gran fuente de vitamina A, C y E.

    - En muchas partes de el mundo, es utilizado como producto capilar de belleza debido a que aporta fuerza al cabello.

    No obstante, es un ingrediente que hay que usar con moderación y no abusar de él, ya que cada persona tiene diferentes niveles de tolerancia al picante y en grandes dosis, puede ser perjudicial para la salud.